Llevamos años escuchando en la tienda la misma frase: “Nos vemos poco, ¿qué podemos hacer para seguir conectados sexualmente?”. Las relaciones a distancia, los turnos de trabajo, los viajes o simplement el ritme de vida fan que moltes parelles tinguin menys temps físic per veure’s, però això no vol dir que s’hagi d’acabar el joc eròtic. Aquí es donde entran los juguetes para parejas a distancia y los juguetes con control remoto, como los que encontrarás en nuestra sección de vibradores a distancia: herramientas pensadas para mantener el deseo vivo aunque no compartáis código postal.

En este artículo te cuento cómo funcionan, qué tipos hay y cómo usarlos de forma sana y divertida, siempre desde el consentimiento y el respeto a los ritmos de cada persona.
1. ¿Qué es un juguete “a distancia”?
Cuando hablamos de juguetes para parejas a distancia o “teledirigidos” nos referimos a:
- Juguetes que se pueden controlar con mando a distancia.
- Juguetes que se controlan desde una app en el móvil, incluso estando en ciudades distintas.
En ambos casos la idea es la misma: una persona lleva el juguete y la otra juega con la intensidad, el ritmo o los modos, añadiendo un componente de sorpresa y complicidad. No sustituyen el contacto físico, pero ayudan a mantener la erótica compartida cuando la agenda (o los kilómetros) se ponen en medio.
Si quieres hacerte una idea rápida de lo que hablamos, puedes echar un vistazo a juguetes como Lush 4, Lush 3 o Lush 2 en nuestra sección de vibradores a distancia.
2. Tipos de juguetes para jugar en la distancia
Dentro de esta categoría hay muchas opciones. Algunas de las más habituales son:
- Vibradores de braguita: se colocan dentro de la ropa interior y permiten jugar fuera de casa, en una cena, en el sofá o mientras hacéis videollamada; un ejemplo sería el Satisfyer Sexy Secret Panty con APP.
- Estimuladores de clítoris con app: pensados para que la otra persona controle patrones de vibración en tiempo real, como el Panty vibrador con APP Ferri o el Huevo Flamingo con APP.
- Juguetes para pene o zona anal con control remoto: anillos vibradores, masturbadores o plugs como el Lush Anal de Lovense o el estimulador anal a distancia Virgite “She Has The Power”.
- Juguetes “para dos”: algunos juguetes se pueden usar a la vez (por ejemplo, cada persona con su vibrador conectado a la misma app) para compartir la experiencia aunque estéis lejos; un ejemplo es el Vibrador G-Spot con APP OSCI 3 de Lovense.
Lo importante no es el “gadget”, sino que tenga sentido para vuestra forma de desear: si nunca habéis usado juguetes, quizá es mejor empezar por algo sencillo, como un huevo a distancia Tamago, antes de pasar a opciones más complejas.
3. Cómo introducir estos juguetes en la relación
Si nunca habéis hablado de juguetes, el primer paso no es ir directa al carrito, sino abrir conversación. Algunas ideas:
- Comentar algún artículo, post o vídeo sobre el tema y preguntar: “¿Te gustaría probar algo así?”.
- Proponer un “juego de retos” en pareja donde uno de los retos sea probar un juguete a distancia.
- Si ya compráis en PuntLove, podéis venir juntos a la tienda de Granollers o Mollet y pedir asesoramiento sin compromiso; muchas parejas se sienten más cómodas cuando alguien les explica opciones con calma.
Es importante que ambas personas sientan curiosidad y seguridad. Nadie debería sentirse presionado a usar un juguete ni a encenderlo en público si no le apetece.
4. Ideas de juegos eróticos cuando no podéis veros
Además del juguete en sí, lo que marca la diferencia es cómo lo integráis en vuestra erótica. Algunas propuestas:
- Cita online con control remoto: una persona lleva el juguete, la otra controla la app durante la videollamada. Podéis pactar una palabra de seguridad por si en algún momento queréis parar o bajar la intensidad.
- Juego en la calle: si os sentís cómodos, un vibrador de braguita con mando, como el Sexy Secret Panty, puede convertir un paseo, un cine o una cena en un juego de complicidad (siempre respetando los límites de cada cual).
- Mensajes calientes + control por turnos: un día controla una persona, otro día la otra; podéis mandaros notas de voz, fotos sugerentes (no compartidas sin consentimiento) o fantasías que os gustaría probar cuando podáis veros.
- Construir el encuentro futuro: usar estos juegos para calentar el terreno y después, cuando por fin coincidís, recuperar aquellas fantasías o posiciones que han ido apareciendo en vuestras conversaciones.
Muchas parejas comentan que, lejos de “reemplazar” el sexo presencial, estos juguetes les han ayudado a hablar más de deseo, de límites y de fantasías, algo que a veces cuesta incluso viéndose cada día.
5. Seguridad, consentimiento y límites
Como todo en sexualidad, los juguetes para parejas a distancia también necesitan unos mínimos cuidados:
- Aseguraos de que los dos estáis de acuerdo en usar el juguete, cuándo y cómo. El consentimiento no se presupone.
- Evitad usar estos juguetes en contextos donde os puedan generar ansiedad (por ejemplo, reuniones familiares o situaciones donde necesitáis estar muy concentradas).
- Cuidar la higiene del juguete: limpiarlo antes y después de cada uso, respetar los materiales y usar lubricante compatible si hace falta.
- Si la relación está pasando por un mal momento, quizá es mejor trabajar primero la comunicación antes de añadir “gadgets” que pueden crear presión extra.
Si alguna vez un juguete deja de resultar divertido o cómodo, se puede aparcar sin drama: no sois peores amantes por decidir que ahora mismo no os encaja.
6. ¿Qué tipo de juguete encaja más con vosotras?
No existe el “mejor” juguete universal, igual que no existe la postura perfecta para todo el mundo. Algunas preguntas que podéis haceros antes de elegir:
- ¿Preferís algo discreto que se pueda usar en la calle, o algo más potente para usar con calma en casa?
- ¿Os interesa más la estimulación de clítoris, de pene, zona anal, punto G…?
- ¿Os apetece que el juguete funcione con mando sencillo, o sois fans de las apps, los patrones personalizados y la tecnología?
En la categoría de vibradores a distancia encontrarás opciones muy distintas: desde huevos vibradores como Lush 2 o Lush 3 hasta plugs anales como Lush Anal o juguetes de app como el Lush 4 o el Huevo Flamingo Orange MAX.
7. Cuando la distancia también es emocional
A veces las parejas nos cuentan que usan estos juguetes para intentar “arreglar” problemas más profundos: falta de comunicación, desconfianza, conflictos acumulados. Los juguetes pueden ser un recurso bonito para sumar juego y complicidad, pero no sustituyen una conversación pendiente ni una terapia de pareja si hace falta.
Si sentís que la distancia no es solo física, sino también emocional, quizá puede ayudar hablar con una profesional de la sexualidad y la pareja que os acompañe en este proceso. Los juguetes pueden formar parte del camino, pero el foco sigue siendo cómo os relacionáis, cómo os habláis y cómo os cuidáis.
Para acabar
Las relaciones a distancia o con agendas complicadas no tienen por qué vivir solo de mensajes de “bona nit” y de echar de menos. Los juguetes para parejas a distancia pueden convertirse en una forma creativa de seguir explorando el deseo, de sumar fantasías y de mantener viva la conexión, siempre que haya consentimiento, comunicación y ganas compartidas.
Si te apetece probar algo así y no sabes por dónde empezar, puedes:
- Pasarte por nuestras tiendas de Granollers o Mollet y preguntarnos directamente.
- O empezar a curiosear en la sección de vibradores a distancia de PuntLove y, si tienes dudas, escribirnos para que te ayudemos a elegir.
La distancia complica los abrazos, pero no tiene por qué apagar el placer.