Cuando pensamos en autocuidado, normalmente pensamos en descansar, comer bien, hacer ejercicio, cuidar la piel o desconectar del trabajo.
Pero existe otra parte del bienestar de la que todavía hablamos poco: nuestra relación con el placer y la intimidad.
Conocerse, dedicar tiempo a uno mismo y descubrir qué nos hace sentir bien también puede formar parte de una rutina de autocuidado.
El bienestar sexual no tiene una única forma
No significa que tengas que comprar un juguete sexual. Tampoco que debas convertir el placer en una tarea más de tu lista.
El bienestar sexual puede consistir simplemente en prestar más atención a tu cuerpo y tus preferencias.
Para algunas personas, los juguetes sexuales se convierten en una herramienta de exploración. Permiten descubrir nuevos tipos de estimulación y dedicar un tiempo exclusivamente a uno mismo.

Klitty: curiosidad convertida en diseño
Klitty, de SVAKOM, encaja dentro de una nueva generación de productos que combinan diseño, tecnología y personalización.
Su apariencia está inspirada en un gato y su propuesta se basa en tres tipos de estimulación: movimiento de lengua, succión y vibración.
Pero quizá lo más interesante es la posibilidad de elegir.
Un día puede apetecerte una experiencia más suave. Otro, explorar una combinación diferente. No existe una forma correcta de utilizarlo.
Quitarnos la presión de “hacerlo bien”
Una de las ideas más liberadoras sobre el placer es que no tenemos que alcanzar un objetivo.
No hace falta que cada experiencia termine de una determinada manera. No existe una intensidad correcta ni una respuesta universal.
Explorar puede ser suficiente.
Un nuevo concepto de self-care
Una vela aromática, una clase de yoga, una tarde sin móvil o un rato para explorar tu propia intimidad pueden formar parte de lo mismo: dedicarte tiempo.
La tendencia del sexual wellness ha contribuido precisamente a normalizar esta conversación.
Porque el autocuidado no consiste únicamente en cómo te ves o cuánto produces. También puede consistir en algo mucho más sencillo: escucharte y descubrir qué necesitas.